Cada vez hay menos hospitales en funcionamiento dentro de Estados Unidos, sin Obamacare la situación empeora

por | febrero 18, 2017

Dentro de un país tan enorme como lo es Estados Unidos los motores que dan vida a un sector tan necesario para la vida humana como lo son los sectores de salud, las políticas gubernamentales aplicadas y las aseguradoras del gobierno buscan reducir los costos que generan el internamiento de algunos pacientes en los hospitales, para ello utilizan una combinación bien planificada de restricción de reintegros por una misma enfermedad, la Ley de Obamacare vela por la seguridad de aquellos pacientes que requieran una atención médica de calidad, sin importar las políticas de restricción de costos que posean estas agencias de seguros, Obamacare indica que cualquier paciente con criterios de hospitalización debe ser ingresado sin chistar.

En los años donde gobernó Obama esta ley se estaba llevando a cabalidad, sin embargo, con la llegada del nuevo presidente estadounidense Trump las cosas han cambiado; los dos quirófanos totalmente relucientes de un hospital ubicado en Kingston (Nueva York), se mantienen en una flamante esterilidad desde hace al menos unos 7 años luego de haberse construido, el presupuesto de estos hospitales es de 5 millones de dólares que el estado ha pagado por completo, sin embargo, nunca han visto ni un paciente y jamás lo verán por la manera en que se llevan las cosas actualmente.  

El nivel de ocupación que alcanzan estas salas operatorias tienen un nivel mayor al 50% del hospital entero, lugar que además posee 150 camas, centro quirúrgico además de un departamento especial destinado para las emergencias que se ha reformando dentro del año 2011, este establecimiento por un precio de 6 millones de dólares van a cerrar y modernizarlo para que se transforme en lo que su nuevo dueño empresarial identifica como un “centro médico ideal” que provee servicios para pacientes ambulatorios como por ejemplo: servicios de salud conductual, fisioterapia y diferentes medidas a fines.

Este edificio transformado a centro médico 123 años de haberse construido, se ubica en el centro de la ciudad específicamente a unos 160 km al norte de Nueva York, su historia se repite a lo largo y ancho de toda la nación estadounidense, un problema que debe solucionarse de inmediato porque resultan en pérdidas para la economía de este país. Los hospitales se encuentran en peligro de extinción, en tanto la presión del gobierno que busca reducir el gasto  de los servicios en salud se enfoca en trasladar la atención general de la población a unidades plenamente autónomas, donde el propietario es quien se encarga de responder por el mal servicio, algunos indican la visita a consultorios propios de médicos o que estos se trasladen a las casas de los pacientes, para que así las aseguradoras no mantengan un gasto innecesario por enfermedades de fácil resolución.

Luego de que Donald Trump ganara la contienda electoral su promesa de revocar de una vez por todas la ley Obamacare se vuelve una realidad, por lo cual los centros hospitalarios se ven más vulnerables que cualquier otra institución prestadora de atención médica frente a los grandes cambios que se avecinan, el futuro predicho para estas instituciones es perder por completo los fondos públicos y luego tener que enfrentar un aumento de la cantidad de pacientes atendidos sin seguros que los respalden, por lo tanto se vuelve un negocio menos rentable en comparación a la realidad del momento.

“Es una situación muy difícil para los hospitales”- ha comentado Jason McGorman un analista especializado que labora en Boomerang Intelligence, “Para poder liberar dinero deben introducir dentro de su programa otras áreas de servicio, para así lograr generar mejores márgenes de dinero que los obtenidos a través de la hospitalización, por lo tanto se ha convertido en un negocio de lento crecimiento”.

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